miércoles, 9 de septiembre de 2015

Ojala en Argentina Todos los Años Sean Impares

El titulo es algo curioso. Después de todo mi pedido es algo incomodo: los números impares son más difíciles de sumar, restar, multiplicar y dividir.

No es que tenga bronca contra los ceros, dos, cuatros, seis y ochos. No muchachos, no tengo nada personal contra ustedes. Simplemente que preferiría dejarlos de lado por hoy, pero no por culpa suya, simplemente porque alguien no les está dándole la importancia que ustedes merecen.
Ojala que en Argentina siempre sea año impar: paso a explicar.

En el mes de Julio de 2015 la construcción aumento un 12,7% (Indec), cifra récord en el sector. Sin embargo cuando vemos el mismo informe del organismo de estadística vemos que solo el 7,7% de las empresas que se dedican a la obra privada piensa que la actividad de su empresa va a aumentar y el 27.1% de las empresas que se dedican a la obra pública piensa que su actividad va crecer.
Si bien habría que analizar caso por caso a los encuestados, el escepticismo sobre el futuro no es sorprendente, y estoy convencido que si les consultaran sobre el año próximo, el nivel de expectativa seria aún más desfavorable.

La construcción es un arma electoral. El gobierno (intendencias, municipios, provincias, estado nacional) aumenta la ejecución y ritmo de obra pública en años electorales para atraer a los votantes. Se esfuerzan por terminar rutas, calles, edificios y puentes como demostración de una gestión activa.
Este aumento de actividad también influye en el mercado de trabajo del sector. Sin ir más lejos, si miramos los últimos años, vemos una marcada tendencia en la suba de empleo en el sector en los años impares (2008 y 2009 son caso atípicos por la crisis internacional). También vemos picos en los años 2011 y 2015 (campaña presidencial).


Promedio obtenido en base a informe INDEC


La construcción es uno de los sectores más dinámicos de la economía, no solo porque moviliza de forma indirecta a otros sectores como por ejemplo la industria del acero, la fabricación de electrodomésticos, el transporte de cargas, la fabricación de materiales para la construcción, desarrolla el conocimiento especifico en la materia; sino que además da como resultado la creación de obras que permiten el desarrollo de regiones más distantes, mayor facilidad para recorrer distancias, soluciona problemas habitacionales, genera energía, etc.

Lamentablemente, como dijimos antes, la construcción se utiliza con fines electorales, y da la casualidad que en Argentina estos años siempre caen los años impares.

Sería bueno que en vez de desarrollar este tipo de proyectos para ganar una elección, nuestro país tenga una política de estado activa en materia de infraestructura y vivienda. No proyectos circunstanciales para sacar provecho solo el día de la inauguración cuando los fotógrafos se apostan para retratar el momento.

O solucionémoslo de otra manera.

Hagamos que en argentina siempre sea año impar.

jueves, 30 de julio de 2015

Privatización VS. Estatización

El domingo 19 de este mes Rodriguez Larreta se impuso en la ciudad de Buenos Aires y en ese mismo acto Mauricio Macri relanzó su campaña electoral para competir por la presidencia de la nación.

En ese acto, el actual Jefe de Gobierno Porteño hiso una serie de anuncios sobre políticas que adoptaría en su posible gobierno. Uno de los puntos más controversiales y que ha generado mayor revuelvo fue su cambio de mirada respecto a la administración de YPF y Aerolíneas: sostuvo que ambas deben quedar en manos del estado pero administrándolas de forma más eficiente.

El motivo de la polémica es que se lo relaciona a Macri con políticas de privatización y de achique del estado, sin embargo con este vuelco se muestra más cercano (o no tan alejado) del gobierno actual.

Si bien el debate se centra alrededor de la estrategia política del Pro de cara a las PASO de agosto, se desprende también otro debate: ¿Qué es lo mejor, privatizar las empresas públicas o dejarlas en mano del estado? ¿Qué empresas deben ser privadas y que empresas deben ser públicas?

La realidad, como todo en economía, es que no podemos dar una respuesta exacta a esa pregunta, pero seguro podemos ver cuáles son las ventajas y las desventajas de cada una y en base a eso sacar nuestras conclusiones acerca de que es lo más conveniente en este momento.


Empresas del Estado

Ventajas

Lo más importante para entender el motivo de que una empresa pueda ser publica es entender que está no vela solamente por lo su propio interés, sino por el bien de la población. En una realidad ideal, la empresa del estado toma el rol de proveer el servicio a la población, incluso si haciéndolo esa empresa genere pérdidas. Hay algunos casos donde, por ejemplo, llevar agua corriente a un determinado poblado no sería rentable, pero si es necesaria para garantizar la subsistencia de esa comunidad. El estado, entonces, a través de la empresa proveedora de agua potable puede suplir una necesidad que el mercado no estaría dispuesto a satisfacer.

A través de estas empresas, se puede realizar inversiones en localidades alejadas para crear economías regionales haciendo, por ejemplo, redes ferroviarias, cableado eléctrico y cloacas. Estas obras están fuera del radar de la empresa privada puesto que, en la mayoría de los casos, no son rentables en el corto plazo.

Además, las empresas públicas, al no perseguir la máxima rentabilidad, tienen la capacidad de reducir sus precios, sirviendo como ancla a procesos inflacionarios o logrando que mayor cantidad de gente pueda acceder a ese servicio.

No es casualidad que las empresas públicas por lo general se relacionen con servicios que son básicos para la población, como el agua, el gas y la electricidad.

Desventajas:

La empresa estatal, al no tener necesariamente necesidad de dar utilidades, muchas veces cae en ineficiencias que no solo afectan su rentabilidad, sino también a sus procesos administrativos. La empresa pública es más susceptible a la corrupción de sus autoridades, a ineficiencias en sus servicios, a la falta de innovación y a los vaivenes causados por los procesos de elección política y cambios de autoridades.

El déficit de empresas importantes produce déficit también en las cuentas públicas, puesto que el estado es su principal, sino el único, accionista de la empresa. Este déficit puede ser estratégico buscando, por ejemplo, una rápida extensión del sistema de cloacas, pero si ese déficit se transforma en crónico y llega a niveles estructurales de la empresa, es muy probable que esta empresa se transforme en una carga para las cuentas públicas.

Además, el estado muchas veces no es experto en la materia de la empresa que lleva adelante, y si bien existen profesionales que trabajan allí, muchas veces las autoridades de la empresa son funcionarios puestos a dedo que no conocen sobre el rubro en el cual se desempeñan


Empresas Privadas

Ventajas:

Al privatizar una empresa, se supone que esta busca la máxima rentabilidad para sus accionistas, por lo que intentará, antes que todo, ser eficiente. Una empresa del estado ineficiente que es privatizada, lo primero que hará cuando tome el control es tratar de reducir los costos y proveer el mejor servicio posible, puesto que las personas que toman ese servicio ya no son solo usuarios, ahora también son clientes.

La mirada empresarial probablemente traiga mayores inversiones de calidad en la empresa y hará que el servicio sea mejor. Si bien muchas veces se dejará de lado proyectos que no son rentables y que esto puede afectar a algunas personas, lo cierto es que a niveles generales la empresa debería estar mucho mejor, y con ella el servicio que ofrece.
Por último, también se aporta un conocimiento técnico de la materia, muchas veces el estado no es necesariamente conocedor de los rubros en los cuales opera, en cambio la empresa privada, si proviene del mismo rubro, incorpora un nuevo “Know How” a los procesos productivos.

Desventajas:

Si bien se supone que la empresa privada será más eficiente en el desarrollo del negocio, esto no siempre es así. Ocurre que algunas empresas que se privatizan, muchas veces son monopólicas y esto puede traer aparejado un decaimiento de la empresa a medida que pasa el tiempo por la falta de competencia y de estímulos para invertir.

Además, buscando la mejor rentabilidad, la empresa puede dejar de lado sectores marginados de la sociedad que requieren del servicio. Esto puede estancar las economías regionales o que hogares se queden sin un servicio por falta de pago producto de un aumento en la tarifa.

Además, en los procesos de reducción de costos, la empresa puede generar despidos masivos que pueden derivar en el empobrecimiento de las familias que necesitan de ese ingreso para subsistir.




Puntos medios

Muchas veces para reducir las desventajas de un tipo de administración u otra, se toman otro tipo de medidas más “intermedias”.

Concesiones:

La concesión es otorgarle la administración de una empresa pública a una empresa privada, es casi como una privatización con la excepción de que esta es por un tiempo determinado. Al vencerse el tiempo de concesión, la empresa vuelve a manos del estado.

Licitaciones:

Utilizadas más que nada para proyectos de infraestructura, el estado otorga a una empresa privada la posibilidad de desarrollar un determinado proyecto de inversión. Esa empresa tiene la posibilidad de explotar ese proyecto, ya sea durante un tiempo determinado o por tiempo indeterminado. El típico ejemplo es la construcción de una autopista.

Subsidios:

Los subsidios se otorgan a una empresa privada para lograr reducir el precio final de su servicio. El típico ejemplo es el caso de los colectivos en la ciudad de buenos aires: si bien es una empresa privada la que opera, la misma recibe un subsidio que ayuda a reducir el precio final del boleto sin perder rentabilidad.


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Desde mi punto de vista, considero que efectivamente las empresas que otorgan servicios básicos  (luz agua gas) o estratégicos (petróleo, aerolínea de bandera) deben estar en manos del estado o el mismo debe tener una participación considerable. El problema hoy en día radica en la ineficiencia que produce la corrupción y conveniencia del gobierno en la administración de estas empresas. El caso de sobreventa de pasajes de Aerolíneas de la semana pasada es un caso que ejemplifica esta postura.

Soy estatista, creo en la intervención del estado, pero en una intervención eficiente que vele por el mejoramiento de la calidad de vida de la población, no uno que utilice los recursos que tiene a su disposición para hacer política.

Espero que les haya gustado, es un tema sumamente amplio y difícil de explicar en pocas palabras, pero creo que es suficiente para que podamos entender mejor las propuestas de los candidatos de cara a octubre.

Un saludo


Alejandro Tomás Scasserra

viernes, 8 de mayo de 2015

El Mercado del Dólar Paralelo

En septiembre de 2014 el Dólar Informal o Paralelo rozó la línea de los 16 pesos por unidad de moneda norteamericana. Hasta la semana pasada, este mismo mercado marcaba un nivel de aproximadamente 12,7 pesos por dólar. En ese mismo período el dólar oficial pasó de cotizar 8.53 a 8.95. En suma, mientras el dólar paralelo se redujo un 20,4% el dólar oficial aumentó un 0,5%.

Esto es un fenómeno un tanto extraño en nuestro país, donde el paralelo tiende (o tendía)  a subir cuando Cristina se va antes de la rosada, si Rial se resfría o hay un choque en Cabildo y Juramento.

Lo cierto es que mucha gente no comprende cómo funciona el mercado paralelo de divisas en Argentina ni qué consecuencias puede llegar a tener un incremento o una caída en su cotización. Hoy trataremos de entenderlo para poder interiorizarnos más en el funcionamiento de nuestra economía.

Porque las personas compran dólares?

Los factores son sumamente diversos, pero por el momento vamos a identificar tres motivos que, a mi entender, son los fundamentales para comprender el mercado del dólar paralelo

EL primer factor y también el más evidente, es el que tiene que ver con gastar ese dinero en el exterior. Ya sea para un viaje o enviando una transferencia a alguien por motivos personales o comerciales, la compra de divisa extranjera es fundamental para la relación de los habitantes de un país con otro.

El segundo factor tiene que ver con el resguardo de valor. Una de las funciones primordiales del dinero es ser reserva de valor. Cuando la moneda nacional deja de serlo (inflación), es probable que la población se vuelque a monedas que sean capaces de conservar su poder de compra a medida que pase el tiempo. Si bien este último punto es relativo, porque todos los activos (incluso las monedas extranjeras) pueden deteriorar su poder de compra en el tiempo con respecto, por ejemplo, al retorno de un plazo fijo en pesos, la tranquilidad de tener el valor del dinero “garantizados” por la Reserva Federal de Estados Unidos es difícil de igualar.

Por último, la cotización de las monedas extranjeras tiene un precio determinado por la oferta y la demanda. Al existir los dos factores anteriores, el mercado de divisas, especialmente de dólares, se vuelve sumamente volátil en nuestro país y esto da lugar a inversiones especulativas. Al producirse un aumento de la cotización del dólar por un factor de demanda estacional (como puede ser por ejemplo, un aumento en la demanda de dólar en diciembre por turistas que viajan al exterior) es probable que un inversor decida comprar dólares en esa época ayudando aun más al aumento del precio del dólar informal. El inversor especulativo esperara a los primeros indicios de la caída en el precio del dólar paralelo para vender rápidamente los dólares comprados y de esta manera obtener una rentabilidad en pesos.

Es importante la cotización del dólar paralelo?

El mercado paralelo, informal o ilegal de divisas es un mercado marginal. Es difícil conocer los volúmenes que se manejan justamente por su condición de informalidad pero es evidente que la compra de divisas en el mercado oficial es mucho mayor. Asimismo, la prensa suele darle más importancia de la que merece, tomando la cotización del dólar paralelo como el indicador más importante de la performance macroeconómica del país, cuando en realidad lo que más modifica el precio es justamente el tercer factor nombrado en el apartado anterior: el volumen de compra del individuo ahorrista o el turista nacional que viaja al exterior es ínfimo comparado a los volúmenes que representan la inversión especulativa.

De cualquier manera, si bien parece que le estoy desestimando casi completamente la importancia del dólar paralelo, considero que es una variable muy importante al momento de hacer una valuación macroeconómica, pero no desde el punto de vista de “inminente explosión” que parece haber en los medios cuando sube su cotización.

Como ya dijimos, la cotización del dólar paralelo suele ser muy volátil, esto trae inversiones especulativas a ese mercado. Ese dinero que se destina a la compra de divisas para obtener rentabilidad no estaba ociosa antes de desembarcar en ese mercado. Es probable que haya escapado de otra inversión menos rentable para ser colocada en esta nueva inversión más rentable. De esta manera, la subida del dólar paralelo ofrece tasas de interés de corto plazo implícitas mucho más altas que cualquier otra inversión financiera, incluso mucho más altas que las tasas de plazo fijo produciendo una transferencia de liquidez de los bancos hacia los “cuevistas”.

En suma, un aumento considerable de la cotización del dólar paralelo tiende descapitalizar a los bancos que puede repercutir en una disminución de los créditos, tanto productivos como para el consumo, y tiende a frenar la actividad económica. Asimismo, produce que los pequeños ahorristas opten por deshacerse rápidamente de su ahorro en pesos (que podían tenerlo en plazos fijos o en sus casas) y cambiarlo por divisas por temor a que su precio siga subiendo.

Calle Florida


Que lo hace subir?

Como ya dijimos y siguiendo la lógica de la “ley” de oferta y demanda, un aumento de la demanda por cuestiones estacionarias y luego especulativas, acompañada por una oferta más o menos fija, hace subir el precio del dólar paralelo.

Que lo hace bajar?

Cuando empezamos este artículo, hicimos mención del fenómeno que se produjo desde Septiembre de 2014 hasta la semana pasada, señalando que la cotización del dólar paralelo se redujo un 20,4%.

No es casual. Tampoco ocurrió que las variables macroeconómicas mejoraron tanto de manera repentina. Lo cierto es que la apertura del mercado cambiario para turistas y pequeños ahorristas permitió que la demanda minorista se vuelque al mercado oficial. De esta manera, un asalariado promedio puede acceder a la compra de un monto pequeño de dólares “oficiales”, caminar media cuadra y hacerse nuevamente de pesos en el mercado informal obteniendo una diferencia por la cotización. Este factor no solo trae una caída en la demanda, sino también un aumento en la liquidez de los “cuevistas”, puesto que ahora hay mayor cantidad de personas dispuestas a desprenderse de dólares.

Al ver que la cotización del mercado paralelo se “plancha”, el inversor especulativo puede esperar que la cotización del dólar paralelo comience a bajar, por lo tanto es probable que opte por desprenderse de dólares causando de manera más pronunciada la caída de la cotización de la moneda norteamericana informal.

Subidas y bajadas, corridas, cuevas y casas de cambio. Espero que ahora entendamos mejor como funciona este mercado y ojala que los ayude en sus decisiones financieras.


Saludos!


Alejandro Scasserra

lunes, 22 de septiembre de 2014

Prebisch: Entre el Olvido y la Resurrección

Hace poco más de 60 años que el argentino Raul Prebisch, por entonces directivo de la CEPAL, formulaba la teoría que sirvió como fundamento para los planes de industrialización de los países de América Latina. Su teoría, conocida como “Teoría del deterioro de los términos de intercambio”, se basaba principalmente en demostrar que una unidad de un bien primario tiene a deteriorar su precio en términos relativos a una unidad igual de un bien industrializado a medida que el tiempo transcurre. Es decir, a medida que pasa el tiempo, los bienes industrializados  iran aumentando de precio relativamente a los productos primarios.

Esta teoría se basa a partir del hecho de que el progreso tecnológico logra un factor diferencial en el tiempo, sin embargo el trigo o la soja son siempre trigo y soja, aunque se modifiquen sus técnicas de producción.

El razonamiento nos lleva a un problema exclusivo de comercio exterior con un condimento histórico. Hasta la crisis de 1930 los países construían sus patrones de producción en base a los factores productivos en los cuales tenían ventaja comparativa, es decir, los países más competitivos en capital debían especializarse en la producción de bienes industriales y los países competitivos en tierra y/o mano de obra debían especializarse en la producción de bienes primarios.

Posteriormente a la crisis, los países que se especializaban en la producción de materias primas empezaron a sufrir del proteccionismo de las debilitadas economías de los países industriales y quedó en evidencia su dependencia del sector externo.

En este contexto, la teoría de Prebisch fue un justificativo teórico muy importante para promover la sustitución de importaciones, puesto que el tiempo obligaba a los países de la periferia a exportar mayor cantidad de producción primaria para comprar del exterior la misma cantidad de bienes industrializados.


El Olvido

A partir de la década del 90 la teoría de Prebisch empezó a quedar fuera de vigencia. El auge del crecimiento de las economías asiáticas produjo una gran demanda a productos primarios y los países de la periferia empezaron a experimentan grandes superávit comerciales a partir de la exportación de estos bienes. Durante mucho tiempo se hablo de que la Teoría del Deterioro de los Términos de Intercambio estaba quedando obsoleta.
Incluso durante la crisis del 2009, los países que menos sintieron el cimbronazo fueron aquellos cuyo mayor volumen de exportaciones se basaba en productos primarios, totalmente opuesto a lo que había ocurrido en 1930.

Si bien la mentalidad nunca volvió al dedicarse pura y exclusivamente a la producción de bienes primarios, la importancia de una economía industrial se relativizó.


La Resurrección

Sin embargo, luego de la crisis el mundo comenzó a cambiar nuevamente. El impulso de los países emergentes encabezados por China comenzó a menguar, las tasas de crecimiento empezaron a perder volumen y los superávit comerciales se redujeron. Con la desaceleración de China, entre otros, cayo la tasa de crecimiento de los países de la periferia. Incluso Brasil, que vivió un crecimiento superlativo y se comenzaba a codear con los grandes jugadores mundiales, está experimentando tasas más bajas afectando a sus vecinos.
Parece haber llegado un momento de evaluación, en el cual hay que replantearse si las decisiones tomadas en los últimos 20 años permitirán la adaptación de las economías emergentes al nuevo mundo. Si bien el auge de los commodities no ha pasado, la reducción en los precios nos da una pauta de lo que puede venir.

¿Ha llegado el momento de reconvertirse?



martes, 19 de noviembre de 2013

El alejamiento de Moreno

Luego de las elecciones legislativas se esperaba un abanico de medidas por parte del gobierno en materia económica, tal como había sucedido con la restricción del acceso libre al mercado de cambios a principios del año 2012 luego de la aplastante victoria de Cristina Fernández de Kirchner a fines del año anterior.

Se habla mucho del desdoblamiento del mercado cambiario, como si este fuera el único problema económico que tiene argentina, pero sin lugar a dudas la medida más conmocionante fue el alejamiento de Guillermo Moreno de la secretaria de comercio interior.

Sea por decisión propia o por presiones internas del propio gobierno, lo cierto es que el poder sobre las decisiones económicas se centra alrededor del flamante ministro de economía: Axel Kicillof.



Es sencillo, Cristina decidió que el estilo prepotente y restrictivo de Moreno no soluciona ya ninguna de las variables que preocupan tanto y que Argentina se encuentra en ruta de colisión.

Con déficit energético, inflación contante, falta de inversiones, perdida de la creación de empleo, y 10 mil millones de dólares de reservas fugadas en un año era evidente que no se podía seguir con el mismo esquema.

A mi entender, Kicillof es un hombre activo, al igual que Moreno, pero con la particularidad que tiene como objetivo el crecimiento de la inversión y el empleo a través de políticas eficientes y la colaboración con el sector empresarial. Sea con desdoblamiento del mercado cambiario o no, yo creo que el ministro de economía sabe que la solución a la fuga de capitales no se soluciona con parches a la compra de dólares, sino generando una solución desde adentro.

El gobierno busca acercar a los empresarios y formar una nueva relación que fomente la inversión pública y privada eficiente y con esto aminorar el ritmo de la inflación, puesto que además de aumentar la oferta, la suma de indicadores positivos quita margen especulativo a aquellos que obtienen ganancias extraordinarias a partir de la suba constantes de precios.

El freno de la inflación daría la posibilidad de que una devaluación paulatina vuelva competitivo nuevamente al sector exportador y eso daría un vuelco al ingreso de divisas por exportaciones, además de que se transformaría la confianza del inversor extranjero que vería a la Argentina como una plaza más estable.

Según mi opinión, el cambio se centra en lograr dialogo con los empresarios nacionales y extranjeros con el fin de aumentar las inversiones y el empleo. En este contexto, se esperan noticias desde el palacio de hacienda.


Saludos!


Alejandro Tomás Scasserra

martes, 23 de abril de 2013

El debate Ortodoxia - Heterodoxia

Antes de empezar con el debate entendamos las partes que se enfrentan.

Por un lado tenemos la escuela clásica de la economía, también llamada Ortodoxia. El análisis clásico parte de un mundo inmerso en la revolución industrial donde la conceptualización y la matematización de la realidad era una tendencia creciente en el mundo científico. La economía no fue la excepción.

En un intento de poder comprender, prever y explicar los sucesos del hombre en cuanto ser económico, los clásicos (Smith, Ricardo, Hume, etc.) desarrollaron una cantidad de leyes que tendían a crear una serie de patrones comunes a todas las sociedades en el mundo y así ordenar sus políticas macroeconómicas hacia la prosperidad. Sus teorías se basaban siempre en supuestos irreales y la no intervención del estado para evitar la generación de distorsiones.

Años más tarde, un grupo de economistas llamados neoclásicos (Marshall, Heckscher, Ohlin, Friedman), tomaron por las riendas a los postulados de sus antecesores y los envolvieron en un nivel de complejidad mayor, aunque igualmente limitado y falso. El economista neoclásico, colaborador ideológico del neoliberalismo, fue una de las armas más poderosas del capitalista para mantener su nivel de acumulación en niveles extraordinarios y acrecentar la polarización social.

El heterodoxo, por otra parte, es un economista reaccionario que se gestó a partir de la observación de la realidad. Las sucesivas crisis económicas que se dieron a lo largo de la corta historia del capitalismo fueron cuestionadas desde un punto de vista crítico, sosteniendo que las mismas pudieron ser evitadas.

De esta manera, Keynes desarrolla su teoría general exponiendo medidas intervencionistas que pudieran mitigar el efecto negativo de las crisis. Estas medidas se basaban en formulaciones sacrílegas para la ortodoxia, que entendía que la mano del estado solo podía generar incertidumbre y caídas en el desempeño de una economía.

La intervención del estado en la economía no se inventó en 1929 (crisis en EEUU), los mercantilistas de antes del siglo XVII ya velaban por la planificación de los patrones de producción y comercio, aunque de una manera mucho más limitada.

En última instancia el debate gira alrededor del rol del estado en la economía, y yo creo que es hora de superarlo.

Lamentablemente Latinoamérica ha sido víctima de este debate y lo sigue siendo. El vaivén de las políticas económicas implementadas durante la existencia de las naciones que están al sur del Río Grande, desde su independencia hasta hoy, demuestra que hemos sido laboratorios de experimentos de las políticas neoliberales y presas de nuestra propia insolencia al querer revelarnos contra ella.

A mi entender, el debate tiene una sola respuesta: el análisis ortodoxo es obsoleto para el mundo de hoy en día. Hemos sido cómplices del enriquecimiento de unos pocos en función del resto para mantener un supuesto “punto de equilibrio” que nunca existió, y aun cuando falló nos dedicamos a buscarle la explicación en los mismos libros.

La intervención del estado en la economía potenciando el consumo, administrando el tipo de cambio y aumentando el producto interno en función de su distribución equitativa es la forma correcta de hacer economía, siempre y cuando esta administración no se preste a la corrupción y a generar ineficiencias en el aparato administrativo y productivo, muy común en mercados administrados.



Pero entonces, ¿Hay que desechar el análisis clásico?

De ninguna manera. El debate económico no es una guerra política, es un instrumento para ordenar la sociedad hacia un mayor bienestar terrenal con el fin de facilitar a cada individuo a encontrar su felicidad.
El análisis clásico proporciona grandes análisis donde es muy gráfico el desarrollo de como la modificación de una variable, dados cierto supuestos, modifican otra y viceversa. Las “distorsiones” que denuncian los clásicos como pecado, en algunos casos efectivamente aparecen, y si bien pueden causar problemas en una economía, esto no siempre aleja la inversión y detiene los procesos de acumulación de capital.

El análisis clásico debe ser tomado como lo que es: una teorización matemáticamente exacta de variables que ayudan a comprender fenómenos económicos, pero que no deben ser aplicados en la realidad.

La economía no es “la administración de recursos escasos”, es la “la administración de los recursos para bien de todos”.

Saludos!

domingo, 6 de enero de 2013

El Monopolio del Ahorro Saqueado



Se acercan los periodos de protesta sindical y aumentos de salario que adornan las calles céntricas de Buenos Aires. Los que trabajamos en la zona entre Callao/Entre Ríos – AV. Independencia – Alem/Paseo Colón – Santa Fe ya estamos casi habituados a pasar entre los manifestantes sin que se nos mueva un pelo porque ya tenemos curados los oídos de los bombos furiosos de los miles de manifestantes que diariamente recorren el microcentro.

Si bien es indignante que la protesta sea tan cotidiana, es muy pintoresco el espectáculo que se despliega en una zona de manifestación, y cruzando una de ellas uno puede detenerse a observar todo tipo de personajes, banderas y papelitos que nos acercan al propósito de tanto espamento. Como mencione recién, estamos en la época en que los sindicatos preparan a sus mejores hombres y le pasan el trapo al bombo del año pasado para empezar a desplegarse por la ciudad porteña y pedir por los aumentos salariales, los cuales en mi opinión se tendría que dar de movida sin que se llegue a la necesidad de pedir nada.

En este contexto llegó a mi mente el viejo razonamiento de que el trabajador asalariado, por más paritarias que haya, siempre pierde frente al capitalista. Simplemente con decir que los precios crecen de forma lineal y que los salarios crecen de forma escalonada alcanza para darse cuenta que el único que no conserva el mismo nivel de vida durante el año es aquel que aumenta su precio una vez al año.

El asalariado va perdiendo poder de compra a medida que los precios aumentan, pero lo recupera de repente cuando crece su salario. Sin embargo con los bienes durables que requieren un determinado nivel de ahorro no ocurre lo mismo, sencillamente porque suelen tener precios que superan el nivel de salario promedio.






Mi ejemplo más significativo es el de los automóviles. Si bien el salario crece todo de una sola vez, por ejemplo, en Marzo, una persona sigue sin poder acceder a la compra de un automóvil por más que su salario haya crecido puesto que su ahorro se descompensa en relación a los precios. O sea que si un individuo comenzó a ahorrar en marzo del 2010, en el mismo mes del año 2013 su ahorro se ve descompensado por los 3 años de inflación que tuvo su ahorro respecto del precio del automóvil.

Lo que estoy diciendo no algo nuevo pero es una mirada más del mismo problema. La conclusión es que los bienes que tienen un precio por encima del salario promedio o que necesitan un determinado nivel de ahorro (en general bienes de consumo durables) tienen una inflación mucho mayor que la de los bienes de consumo como los alimentos o artículos para el hogar puesto que el ahorro se ve deteriorado en función del precio del bien al cual van a ser destinados, y el motivo es que si bien aumenta el salario con las paritarias, el nivel de ahorro de los individuos sigue quedando retrasado respecto de los nuevos niveles de precios.



¿Quienes ganan?

Hay alguien que percibe todo ese valor del ahorro que se deja de lado en función de estos bienes y no es más ni menos que aquel que percibe los ahorros de la población y los utiliza para generar utilidades: los bancos. A través de los créditos y de las exorbitantes tasas de interés que piden por los créditos personales, los bancos obtienen una rentabilidad extraordinaria a partir de la imposibilidad de ahorro en moneda local de la población. En última instancia, cobran todo el valor que pierden el resto de los ahorros de la economía más la tasa de interés. No es que el banco se beneficie en términos de utilidad por crédito (la inflación también impacta sobre las ganancias de la rentabilidad financiera) sino que vuelve a la población más propensa a adquirir créditos por la pérdida de valor real del ahorro. No se sorprendan entonces cuando escuchen el dato de que las ganancias de los bancos en Argentina han aumentado un 41% en el último año.



Un saludo y que muy feliz año. Ojala que tengamos un 2013 lleno de artículos y comentarios!


Alejandro Tomás Scasserra

jueves, 20 de diciembre de 2012

El Mercantilismo, el Comercio Internacional y Jack Sparrow.


Hoy envío este articulo desde mi lugar de vacaciones en la ciudad de San Carlos de Bariloche en donde el tiempo está bastante feo y me da lugar para hacerles llegar un nuevo artículo y que sigamos charlando sobre estos temas.

En esta oportunidad les voy a acercar un tema que mucho tiene que ver con historia, en la cual no soy experto por eso pido disculpas si cometo algún error de imprecisión.
En el artículo anterior hablamos un poco sobre los  lineamientos generales de las ideas de Marx, hoy vamos a hablar de ideas que se gestaron antes que él  y que sus compañeros clásicos, las cuales fueron definidas como “las primeras teorías del comercio internacional”.

Si bien el comercio es una de las practicas humanas más antiguas, se dice que las ideas Mercantilistas son las primeras teorías del comercio porque se desarrollaron luego de la edad media en un mundo cambiante con viejas monarquías que volvían a consolidarse y con un escenario mundial en el que ahora formaba parte también el continente americano y el extremo oriente. Además, estas ideas dieron origen a todo el resto de teorías y prácticas que se dieron posteriormente.

Ustedes saben que el Oro y la Plata siempre han sido considerados metales valiosos para el ser humano. Son brillantes, atractivos, duraderos y escasos. Estas características han hecho que muchas veces estos metales se tomen como medio de intercambio y como forma de acumulación de riqueza.

Hacia el siglo XVI Colón ya había pisado América y el proceso de colonización había comenzado. Las poderosas naciones europeas con monarquías que habían restaurado su poder político se lanzaron a la caza del nuevo  mundo encontrando en él una tremenda reserva de metales preciosos, recursos naturales y esclavos. En este contexto, esas naciones se vieron obligadas a hacerse dueñas o, al menos, tener la capacidad de competir en el mar para estar adentro del salón mientras se contaba la torta. Los reyes de Europa comenzaron a invertir el oro colonial transformándolo en barcos de guerra y ejércitos para poder hacerles frente a sus competidores europeos.




A medida que pasaba el tiempo y el  tráfico de oro de las colonias hacia Europa se intensificaba, iba creciendo también la idea de que el factor que determinaba la riqueza de una nación era su capacidad de acumulación de metales preciosos (llamados “especie”). Por lo que se barajaron una serie de teorías en base a esta idea las cuales eran:

- Como la cantidad de metal es limitada, una nación poderosa debía mantener un nivel de balanza comercial siempre positiva respecto de los demás países puesto que así lograría una mayor acumulación. Las ideas mercantilistas se basaban en un supuesto de juego de suma cero, o sea que lo que ganaba uno lo perdía el otro.
- Como la tesis mercantilista actúa bajo el supuesto implícito de que la economía se encuentra siempre bajo el nivel de pleno empleo, cualquier aumento de la cantidad de circulante (especie), aumentaba la cantidad de producción y empleo.
- El estado debía tener total regulación sobre la economía, para tener la posibilidad de implementar medidas restrictivas al comercio cuando se detectara un desequilibrio en la balanza o aplicar la pena de muerte cuando se intentara contrabandear especie.
- De haber importación de bienes, estos debían ser primarios para permitir la elaboración de manufacturas exportables.
- Al considerarse al trabajo como el principal factor de producción dela economía, el salario debía mantenerse a niveles bajos con el fin de reducir el costo de producción y lograr una mayor competitividad internacional.
- El poder de una nación se basaba en la cantidad de especie que poseía y el tamaño de su ejército y flota.

Personajes como Jack Sparrow y los “Piratas del Caribe” son contemporáneos a esta época, en la cual el tráfico de especie permitió a estos piratas lanzarse a la mar y hacerse con los tesoros coloniales. De hecho en la película se observa muy bien el poderío de la flota de colonización inglesa y los ejércitos que mantenía en esos territorios. Curiosamente, muchos piratas y corsarios eran subsidiados por la corona inglesa para robar barcos de tráfico español, tal cual ocurre con Barbosa en la 4ta secuela, obviamente con menos fantasía y misticismo.

Años más tarde y en contraposición a las ideas mercantilistas, los primeros autores clásicos como David Hume y Adam Smith minaron los cimientos teóricos mercantilistas con la idea de que todas las naciones se benefician del comercio si el estado deja de regular el mismo, incorporando la idea del pleno empleo y la capacidad productiva como fuente de riqueza para una nación Estas nuevas ideas desarrollaron las teorías que más influyeron en el siglo XVIII y principios del XIX, pero eso es otro capítulo de esta historia.


Saludos!


Alejandro Tomás Scasserra