sábado, 29 de septiembre de 2012

La excusa de los 60 pirulos.

Primero que nada les debo pedir disculpas a todos mis lectores por el tiempo que ha pasado sin subir ninguna publicación en los últimos meses. He estado con muchas actividades y a veces se me vuelve difícil encontrar espacios para escribir. Es por esto que he decidido retomar las actividades en el blog con posts más cortos y cada tanto alguno más larguirucho y siguiendo con esta linea procedo a comentarles de que tratará la publicación del día de la fecha: El Billete de Evita.

Si bien aun no he tenido la oportunidad de verlo si es que ya está en circulación, dudo que ese momento se haga esperar demasiado y por lo tanto, y anteponiendome a lo hechos, procederé a realizar mi análisis al respecto.

El Gobierno Nacional nunca hizo cosas porque “estaba copado”. Cada vez que conmemoro algo o tomo una determinada decisión ocacional fue por un trasfondo económico o político y el billete de Evita no es la excepción.

Si bien ustedes ya sabrán que yo soy un convencido de que la emisión monetaria no es intrínsecamente inflacionaria, es cierto de que en el juego de las especulaciones que ensalza nuestro querido y odiado sistema capitalista la expectativa de los agentes de una determinada economía tiene que ver en gran medida con el desarrollo de la misma. En otras palabras: si los gentes esperan inflación y creer que gran cantidad de emisión es inflacionaria, entonces probablemente lo sea si los hechos lo demuestran.

¿Que puede ser este hecho que lo demuestra? Hace no mucho leí en un diario que al billete de Roca le quedan pocas letras para culminar su numeración. Imagínense los medios hablando de que se terminó la numeración de los billetes de 100 pesos y hablando de la desmesurada emisión monetaria llevada a cabo por un gobierno “irresponsable con una nefasta política de derroche”.

Ahora miremos la numeración del billete presentado por Cristina, ubicada en la parte superior derecha o en la parte inferior izquierda del mismo.



Evita será una de las personalidades más influyentes de nuestro país, pero no comamos vidrio: el billete de Evita se sacó para que no ocurra el caos mediático y especulativo de que Roca se quede sin numeración y de esta manera disponer nuevamente de todas las letras del abecedario para seguir con la politica económica llevada a cabo por el gobierno nacional.

Así que sin más que decir les dejo mi pequeño análisis de esta situación.

Saludos!

Scasserra Alejandro Tomás

domingo, 10 de junio de 2012

Dolar: nada de deuda, nada de santos o demonios




Hay muchos temas interesantes para hablar de economía, a lo largo y ancho del globo hay millones de individuos enfrentándose permanentemente con cuestiones que tienen que ver con la macro y la microeconomía, sin embargo si no charlamos de esto hoy me quedo out muchachos.

No me malinterpreten, el tema del dólar en Argentina es foco de análisis de muchos especialistas que incluso no son de este país, pero la realidad es que hemos recibido un aluvión de opiniones en estos tiempos que ya confunden un poco la percepción del ciudadano común y no tan común; es por eso que voy a tratar, desde mi perspectiva, de aclarar un poco el panorama y explicar mejor que es lo que está pasando.

Volviendo al “aluvión de opiniones”, debo decir que, si bien trate de escaparme un poco de los medios, las palabras que escuche yendo de los “ultrak” hasta los “ultraantiK” me parecieron todas vacías de contenido: todos santifican o endemonizan al gobierno, pero nadie explica el porqué de toda esta movida.

Escuche estupideces como  “la compra de dólares es lo que undió a este país” hasta “Cristina quiere los dólares para ella”, y ni hablar de la ridiculez contrapuesta del bocón de Fernandez o los cacerolazos en los barrios porteños. 


Que es lo que está pasando?

Desde que hablé de la Mutación de Cristina, siempre sostengo la misma premisa: dentro de la lógica K, la medida es necesaria. La dinámica argentina desde el 2003 (y obviamente desde antes también) gira en torno a la deuda externa. Nos guste o no, el fantasma de las deudas en divisa extranjera es un roedor imperceptible que anda mordiendo los bolsillos de todos los argentinos. Tipo de cambio competitivo, industrialización, liquidación de las divisas de los exportadores, control de la AFIP y del BCRA, fomento del consumo; son solo algunos títulos de un modelo basado en el atesoramiento del gobierno nacional de la mayor cantidad de dólares posibles para el pago de deuda externa (primero la impresentable deuda tomada por la administración de Menem en los 90 y ahora la adquirida por el sector privado y público argentino de los últimos 10 años que es, obviamente, mucho menor a la primera en términos reales (deuda vs. PBI)).

La mayoría de la gente minimamente objetiva (o sea, dejando de lado los que piensan que los K quieren robarse los dólares o los que piensan que Cristina es la Virgen María) considera que el gobierno bloqueó la compra de dólares porque quiere o necesita los dólares de los ahorristas para pagar los vencimientos de la deuda que se vienen ahora a mitad de año, ese argumento es lógico pero no es del todo verídico. El ahorro minorista en divisa extranjera (más conocido como fuga), si bien alcanza a buen número de la población, no mueve la aguja del precio del dólar o el nivel de reservas y además restrigir el mecado cambiario minorista tiene un costo político muy alto en relación al beneficio obtenido para el oficialismo, lo que realmente influye sobre estos elementos son los capitales financieros y la compra de dólares para la importación. Siendo de esta manera… ¿entonces por qué la restricción total a la compra de divisa?

El motor “made in Keynes” adquirido por el aparato gubernamental argentino de la era K funciona con un combustible llamado consumo. Este consumo movilizo la producción y la inversión nacional durante los mejores años de Néstor y Cristina. Sin embargo habiendo llegado al nivel de pleno empleo que tantas veces explicamos en este Blog, la inversión no fue suficiente y la inflación socavó los cimientos del modelo: los especialistas preveen una caída en el consumo para lo que resta del año.

Entonces llegamos a un escenario complicado en el cual tendrán total lógica las armas que esgrimió el gobierno: Dólar barato, Inflación 25% / 30% (deterioro del peso), retracción del consumo (se achancha el motor), pago de deuda externa. ¿Como reactivo el motor y al mismo tiempo sigo corriendo la carrera? Hago que la gente no pueda ahorrar más. Casi sádico, pero eficiente. Con el bloqueo de la compra de dólares no solo el central se queda con esa divisa (que repito, tampoco es tanta), si no que los asalariados no tienen capacidad de ahorro. No creo que nadie este dispuesto a quedarse con los pesos que pierden valor a cada momento que pasa, por lo tanto el asalariado empezará a destinar la parte de su recibo de sueldo que hace un mes era para el ahorro, al consumo y así darle combustible nuevamente al modelo.

Entonces llegamos a la conclusión de este artículo. No es ni la falta de dolares en el Banco Central (por más de que falten realmente), ni tampoco es que la compra de divisa extranjera unde a un país. Todo se produce porque la perdida de valor del peso lleva a la población a resguarsarse en un activo que no pierda valor o pierda menos valor que el medio de cambio que percibe por su trabajo, renta o ganancia. El modelo económico argentino del consumo y superavit gemelos no puede permitir que eso pase y es por eso que debe "reacelerar" aparato productivo y ha optado por esta medida obligando al trabajador a cambiar consumo futuro (ahorro) por consumo presente.

Coincido en un argumento que esgrimió el gobierno al decir que Argentina tiene una tendencia irracional a irse al dolar, pero también es cierto que esto se produjo por una experiencia histórica de inestabilidad económica y monetaria. También considero que la medida adoptada por el aparato económico K es sumamente astuta y que dará resultados favorables a lo largo del año. Finalmente considero que la medida esconde un miedo a que se dispare la inflación: Las paritarias en muchos sectores no llegaron ni por asomo al nivel de inflación, y la medida claramente beneficia a la rentabilidad de los empresarios que verán aumentar nuevamente la demanda sin necesidad de aumentar sus costos en salarios (lo cual es mentira porque como digo siempre la inflación no se produce por costo de salario ni por crecimiento de demanda). La medida perjudica tanto a los trabajadores como a los sectores más pudientes que desean ahorrar en un activo estable en términos de valor.

La medida va en contra de la voluntad de la población, pero es funcional al modelo y sin lugar a dudas dará más combustible al motor del modelo oficialista.

Nadie dice esto pero es la verdad. Nada de deuda, nada de santos o demonios. La clave es mantener el consumo para potenciar la producción, la industria, el crecimiento del PBI y cerrarle la boca nuevamente a los especialistas que preveen estadísticas nefastas para los estrategas K, eso si, a costa de los ahorros de la población.

Un saludo!

lunes, 2 de abril de 2012

Cosas Interesantes sobre el Interes

Hoy tenemos un tema denso pero que explica muchos de los comportamientos de toda la economía en su conjunto y que tiene nombre y apellido: Tasa de Interés.
Todos sabemos lo que es la tasa de interés: es lo que me cobra el banco cuando me presta plata, ya sea a través de un crédito directo o a través de, por ejemplo, una compra en cuotas con tarjeta; pero también es lo que el banco me paga cuando, por ejemplo, coloco un plazo fijo.
El diccionario de la Real Academia Española define Interés (en las definiciones que nos interesan (valga la redundancia)) como:

  1 - Provecho, utilidad, ganancia.
  2 - Lucro producido por el capital.
  3 - Conveniencia o beneficio en el orden moral o material.

Las definiciones están hermosas pero a mí me gusta una que comparto con mucha gente que me rodea. La tasa de interés no es más ni menos que el precio del dinero.


Teoría Neoclásica del interés.

Según la definición anterior, el dinero entonces comparte algo con el resto de los bienes y servicios de un determinado mercado. Eso puede ser, por ejemplo, la ley de oferta y demanda. A grandes rasgos, como ya deben saber, esta “ley” dice que, a mayor demanda, suponiendo la oferta constante, subirá el precio del bien y a menor demanda caerá. Si se modifica la oferta de igual manera, suponiendo demanda constante, producirá el mismo efecto pero a la inversa. (Mejor explicado en Inflación I)
Por lo tanto, en una economía abierta, la demanda y oferta de dinero determinan su precio, o dicho en otras palabras, la tasa de interés. Por lo tanto, ante una mayor cantidad de moneda circulante, suponiendo precios y demanda constante, la tasa de interés baja y a menor cantidad de moneda circulante, aumenta.




En el gráfico se explica más detalladamente. Ante un aumento de la cantidad de circulante, la tasa de interés tiende a bajar. Ante una disminución del circulante, la tasa tiende a subir.

Es lógico, si el producto que vende el banco es el dinero, al haber más dinero deja de ser escaso por lo que su precio cae.


La incidencia del factor “Precio”

Sin embargo, para llegar a esta conclusión tuvimos que suponer precios y demanda de dinero contante. Si la economía se encuentra en un estado de “pleno empleo”, o sea, todas sus fabricas funcionando al 100% y toda la su población activa contratada, ante la incapacidad de producir más, los capitalistas tenderán a aumentar los precios, por lo que la masa REAL de dinero se reduce devolviendo la tasa de interés a su nivel original. No se entendió? Vamos con un ejemplo práctico. Si la gente solo compra manzanas y las manzanas cuestan 10 econometrones cada una y yo gano 30 econometrones, puedo comprar 3 manzanas. Pero yo necesito 7 manzanas para vivir, entonces voy a demandar dinero del banco por lo que me va a cobrar una determinada tasa de interés. Si ahora gano 60 econometrones y las manzanas cuestan 10, puedo comprar 6 manzanas, por lo que voy a demandar menos dinero del banco y este, para que no deje de demandarle el dinero, me va a bajar el precio, o sea, la tasa de interés. Pero de golpe el productor de manzanas se da cuenta de que puede aumentar los precios porque nadie puede producir más manzanas (pleno empleo) y la gente las va a demandar igual, entonces aumenta el precio de 10 a 20, por lo que ahora, con 60 econometrones vuelvo a comprar solamente 3 manzanas y el resto del dinero se lo pido al banco, el cual me vuelve a levantar la tasa al nivel anterior.
Por lo tanto vemos que la cantidad de dinero circulante y la tasa de interés de una economía están íntimamente relacionadas en un esquema clásico.



La realidad

Sería muy ingenuo de nuestra parte pensar que el esquema neoclásico se aplica en la realidad. Si bien tiene algún tipo de incidencia, si esto fuera cierto entonces Argentina tendría que tener una tasa de interés del 1 % y Europa del 20%, y esto no es así.
¿Qué pasa entonces? ¿Por qué la “ley” de oferta y demanda no se cumple? Porque hay coyunturas que no lo permiten y por el propio funcionamiento del sistema bancario.

Arranquemos de cero, ¿Cómo funciona un banco?

Para el que no lo sabe, es necesario que lo sepa; y para el que ya lo sabe es bueno recordárselo. Un banco es una entidad que, entre otros servicios financieros, se centra principalmente en el mercado de crédito. ¿Cómo funciona esto? El banco toma fondos de la gente que deposita sus ahorros en el banco, les paga un interés y presta ese dinero a otras personas que lo necesiten a una tasa más alta. Estas tasas tienen nombres:

Tasa Pasiva: Es la tasa que el banco le paga al ahorrista.

Tasa Activa: Es la tasa que el banco percibe por prestar ese dinero.

La diferencia entre la tasa activa y la pasiva es la rentabilidad del banco.

Sin embargo acá hay algo raro, ¿No? ¿O sea que el banco nunca tiene el dinero que yo le di? Por supuesto que no. La mayoría de las veces no lo tiene, ese es el negocio. El yeite del banco es lucrar a partir de dinero que no le pertenece.
Pero bueno, volviendo al tema ¿Qué tiene que ver todo esto con el nivel de las tasas de interés? Sencillo, si el banco nunca tiene el dinero de todos los depositantes a la vez, si todos van a sacar el dinero al mismo tiempo el banco quiebra automáticamente, pero eso solo puede ocurrir en circunstancias de inestabilidad financiera y desconfianza hacia el sistema, cosa que a veces se relaciona con momentos de mucha emisión monetaria. Muchas veces los bancos, a pesar de que la oferta de dinero es mayor a la demanda, prefieren aumentar las tasas para quedarse con ese dinero y de esta manera tener solvencia en caso de una corrida bancaria.

Otro motivo de por qué la tasa de interés no es controlada por la ley de oferta y demanda es porque muchas veces es fijada por la autoridad monetaria (banco central), o tiene presiones de un banco público (si el banco A y el B son privados y el banco C es del estado, el gobierno puede realizar alguna maniobra para que el banco C baje las tasas, por lo que los otros bancos comerciales privados deberán hacer lo mismo para no perder a sus clientes).
La inflación también es otro modificador de tasa. Como dijimos que los precios condicionan el comportamiento de “el precio del dinero”, la inflación directamente fija un piso. Pero… ¿Cuál es ese piso? Hay una formula bien sencilla:

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Tasa de Interés de Estados Unidos + Tasa de Riesgo País + Tasa de Inflación

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Tasa de Interés de Estados Unidos: Es la tasa “libre de riesgo”, o sea, la rentabilidad mínima que espera un inversor que presta dinero sin ningún tipo de riesgo.

Tasa de Riesgo País: Es la rentabilidad mínima que un inversor está dispuesto q prestarle a un determinado estado. Cuanto mayor es la tasa de riego país, mayor es el riesgo del agente de mercado menos riesgoso de una economía: el estado. (El estado es el agente menos riesgoso porque, como tiene la potestad de emitir moneda, se supone que siempre paga sus deudas).

Tasa de Inflación: Es la tasa en la que aumentan los precios de forma constante y generalizada en una economía.

EJEMPLO:
Tasa de Interes de USA = 1.5%
Tasa de Riesgo Pais = 3% (300 Puntos de Riesgo País)
Inflación = 5 %

1.5% + 3% + 5% = 9.5%

Ese 9.5% es el piso de cualquier tasa interés que va a ofrecer un banco.


En última instancia, el comportamiento de la tasa de interés puede variar muchísimo dependiendo de los factores que condiciones una economía. Lo cierto es que ante condiciones de inestabilidad económica, la tasa de interés tiende a subir porque el banco busca resguardar sus activos líquidos para no ser cadáver frente a una corrida bancaria.

Es un tema rebuscado, porque es el corazón de la economía financiera y tiene muchas variables que juegan, pero lo más importante es entender cómo se relaciona la tasa de interés con los demás sectores y comprender porque es tan importante.

Una tasa de interés baja hace flexible el crédito y tiende a movilizar a la economía porque la población es más propensa a comprar o invertir en actividades más lucrativas que colocar su dinero en el banco a cambio de una determinada tasa. Además la baja tasa ayuda a las inversiones, especialmente de PyMEs que requieren financiamiento.
Una tasa de interés alta congela la economía, haciendo a los agentes de mercado más propensos a depositar sus fondos y ahorros en cajas de ahorro y plazos fijos por la rentabilidad que ofrece el sistema financiero. Además, hace más difícil el crédito por el alto precio de los préstamos.

Hay muchísimo para hablar de tasas de interés, pero por ahora los dejo con esto para que podamos comprender mejor cómo funciona la dinámica del sistema financiero.

Un saludo!

Alejandro Tomás Scasserra


domingo, 18 de marzo de 2012

Una Jugada Peligrosa

Antes que todo y primero que nada o antes que nada y primero que todo, recomiendo leer ESTE ARTÍCULO para comprender la mecánica de las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

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Finalmente, como veníamos charlando en este Blog, el Gobierno Nacional decidió presentar una propuesta en el congreso para poder hacer un mayor uso de las reservas del BCRA, controlar la emisión monetaria, las tasas de interes e impulsar el desarrollo nacional. Ante el maremoto de opiniones que surgieron frente a esta noticia decidí leer y escuchar algunas que me parecieron significativas.

Por el lado del bloque opositor a la medida, en general se considera que el gobierno tendrá la potestad de hacer un total despilfarro de las reservas para financiar el gasto y pagar deuda. Pero además hacen alusión al problema inflacionario indicando que si el gobierno tendrá la libertad de emitir cuanta moneda considere necesaria, entonces esto traerá una mayor suba de precios debido a la perdida de valor de la moneda.

Por el otro lado, se considera que las reservas son “merito” de este gobierno y que por lo tanto es su derecho la utilización de las mismas. Además se considera que es lógico que el gobierno, que es el encargado de llevar adelante la política económica en el territorio argentino, tenga la libertad de decidir sobre la cantidad de circulante en plaza.

¿Cual es la verdad detrás de esto entonces? ¿Quién tiene la razón? Analicemos cada uno de los puntos.




Las Reservas

Cuando uno ahorra en general lo puede hacer por tres motivos: primero para comprarse algo caro en el futuro o garantizarse una mejor calidad de vida también en el futuro, segundo tener dinero por las dudas que surja algún problema inesperado más adelante (por ejemplo un problema de salud) y tercero porque nos sobra ingreso y no sabemos en que gastarlo. En cualquiera de estos casos, nuestro ahorro tiene un claro fin: no esta hecho para quedarse ahí.

El problema de las reservas, como hemos hablado y explicado anteriormente en ESTE ARTÍCULO (recomiendo leerlo si no comprende el mecanismo del que estamos hablando), pasa porque al tener un tipo de cambio fijo frente a un alto nivel de inflación, las reservas de libre disponibilidad van disminuyendo en términos relativos frente al aumento del circulante por lo dispuesto en la ley de convertibilidad, por lo que es imposible el pago de deuda con reservas del BCRA. Este año el Banco Central debe afrontar un pago de deuda que supera los 7.000 millones de dólares (lo cual equivale aproximadamente a una disminución del 15% de las reservas en tan solo un año) y no tiene capacidad de hacerlo debido a las limitaciones de que “el circulante debe estar respaldado”. En otras palabras, el “futuro” ya llego y es hora de usar los ahorros.

Gracias a un debate riquisimo con Diego Boixados (también presente en ESTE ARTÍCULO), he llegado a la conclusión de que, si bien las reservas están para usarse, el uso indiscriminado de las mismas puede generar una perdida de confianza, no solo en la moneda, sino también en todo el sistema financiero nacional. Por lo tanto, a mi criterio, la nueva ley debería contemplar que el uso de reservas que no sean “de libre disponibilidad” sea únicamente para determinados fines como, por ejemplo, el pago de la deuda externa y la estabilidad de tipo de cambio.

La Emisión Monetaria

Sin lugar a dudas, soy un fiel creyente de que la emisión no es el causante de la inflación, si no la consecuencia de la misma. La inflación es causada, en primera instancia, por otras cuestiones como son la falta de oferta de bienes y servicios, shoks externos, factores culturales, entre otros. Sin embargo, hablar de espectativa y de inflación es un poco redundante porque en ultima instancia son lo mismo. ¿Qué es lo que quiero decir? Quiero decir que como la mayoria de las personas piensa que la emisión es inflacionaria (más allá de que sea verdad o no), la sola aprobación por parte del congreso de las nuevas potestades del BCRA causará un subida del índice de inflación propia espectativa de que eso ocurrirá.

Por lo tanto considero que, si bien ya de por si la medida es inflacionaria, el gobierno debe tener mucho cuidado con cada vez que meta sus manos en la impresora de billetes. No sea cosa de que terminemos con una hiper galopante.


El Bache Fiscal

La cuestión de la emisión tiene un claro origen: las cuentas fiscales. Explicado también en ESTEARTÍCULO. El gobierno tiene un doble plan para el pago de la deuda: por un lado hacer uso de las reservas las cuales tendrá disponibles a partir de la aprobación del congreso en la reestructuración del banco central y por el otro la compra de dolares a entidades financieras a través de la emisión o el superávit fiscal. En cualquier caso esto deteriora la confianza en la moneda porque representa una caída de las reservas en términos relativos respecto del circulante. Para evitar que esta medida sea inflacionaria el gobierno opto por recortar algunos de los subsidios que aplica a la diferentes sectores de la economía con el fin de acotar el nivel de circulante, sin embargo los aumentos de precios que se dan, por ejemplo, en los boletos de los dieferentes medios de transporte repercute en una presión directa sobre el salario real y, por lo tanto, en las nuevas paritarias.

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Una Jugada Peligrosa

No creo que el gobierno nacional tenga la absurda idea de controlar el central para despilfarrar sus recursos, menos cuando se ha mantenido a lo largo de los años una acertada política de mantener superávit en los saldos gemelos (fiscal + comercial). Sin embargo la medida ya de por si genera desconfianza en el sistema financiero y monetario por la impunidad que tendrá el gobierno nacional al controlar el órgano que es el encargado de mantener y proteger el valor de la moneda. En otro contexto consideraría que es una medida acertada, en este lo veo dudoso. Sin embargo es una medida que el gobierno está obligado a tomar si no quiere aplicar ajustes mucho más rigurosos y contractivos sobre la economía nacional.

El mercado monetario se maneja por espectativa. ¿cual es la tuya? Probablemente la de todos... saquen sus conclusiones.

Saludos!

Alejandro Tomás Scasserra